martes, 16 de abril de 2013

El retorno del espécimen

  
Antonio Buitrago nos adelante un poquito de su nuevo libro. La continuación de "Fauna Urbana". En esta ocasión se va a llamar "El retorno del espécimen". A ver que os parece:

En tan solo dos minutos, se encontró Pedro tan desbordado como gratamente sorprendido. Cámaras, fotógrafos, presentadores y presentadoras, corrían por la estación sin mucho sentido de orientación, hasta que alguien grito -andén dos- y centraron hacia éste su atención.

-¿Qué sucede?- pregunto Pedro al corresponsal de al Yazira en la comunidad valenciana.

-¡¡!!

-¿Qué sucede, de que va este despliegue?- lo intentó de nuevo, esta vez, dirigiéndose al reportero que llevaba un micro con el logo de radio televisión española.

-Venimos a cubrir la noticia de la semana.

-¿Algo sobre la RENFE?

-¡Que va hombre! Ya sabes, el tema José Martínez Alberola.

-No se quien es ese José Martínez Alberola. ¿Otro corrupto político?

-¿Pero en que mundo vives? José, es el corresponsal de Onda Cero en Siria, secuestrado hace varios meses por los anormales de Al Qaeda, herido tras darse a la fuga por patas en zona hostil, rasgando con las uñas de los pies la gruesa lona de la jaima donde lo tenían retenido bajo vigilancia armada. Usando sus propias muelas como arma arrojadiza, logró zafarse de los guardias… ¡¡Tela!! Este tipo de hombres, ya, ni en pelis de cero cero siete.

-Pues no sabía nada del tema.

-Serás tal vez el único en España, porque la heroicidad de su caso, su valentía y sangre fría,  están dando la vuelta al planeta, para vergüenza de los putos terroristas.

-¿Y viene de visita a Alicante?

-¿De visita? No, es de la tierra, y aprovechado una licencia bien ganada, pasará aquí unos días a fin de recuperarse en el calor de la familia, toda una oportunidad, para intentar entrevistarlo.

-Yo tengo una mención honorífica, me la concedieron tras casi dejarme la vida en acto de servicio…

-¡¡Hamm!!

-Si, que mal trago ese, de verse correr ante uno las imágenes vividas, creído ya de una muerte segura, y no una cualquiera, de esas de andar por casa, no, aquella iba a ser, por dolorosísimo achicharramiento.

-Tremendo- respondió el periodista mientras hacia señas al de sonido sin mirar a Pedro, más que ocasionalmente y de reojo.

-¿Y ve esto? Es el galón que me identifica como jefe de equipo, algo que no está al alcance de cualquiera, solo a la élite selecta del cuerpo se nos llega a conceder tal privilegio…

-Caramba, caramba. Bueno….esto… tendrá que perdonarme caballero, pero en breve entramos en directo y…

-Claro, claro, procedan.

Otra nueva oportunidad al alcance de su mano, para aparecer en los medios. Como poco y malo, seguro podía apañárselas para salir pegadito a la espalda de ese heroico periodista, tal cual hace D. Enrique Jiménez, conocido como “mocito feliz”, Friki de barba con gafas y periódico colgado a mitad de pecho, que a la Pantoja, o cualquier otra folclórica que se aventura a andar por Málaga, terminaba siendo de ellas, su sombra.