martes, 16 de junio de 2015

EL TRASTERO - INMA ESCOBEDO RICO

La escritora Inma Escobedo nos regala un par de fragmentos de su novela "El Trastero". Toda una delicia para ir abriendo boca y disfrutar de la obra entera.

EL TRASTERO   —Novela—

            Todos los lugares, situaciones, y nombres de esta novela son imaginarios, sin embargo puede que en mis sueños o en mi despertar,  esta historia tuviera lugar. En ella, hay más verdad en lo que parece fantasía, que en los hechos cotidianos que se narran. 
            El Trastero  está basado en un hecho real.
                                          Inma Escobedo Rico –autora-




            Sara, pensativa, vuelve a recordar el sueño de la pasada noche. Desde que llegara a la casa de la playa, todos los acontecimientos la sumergen sin remedio en ese pasado que creyó perdido, pero tan fielmente conserva en el recuerdo. 
            «¡Y dicen que Fernando ha vuelto!... después de casi diez años, sin una carta…»
            Cierra el libro que tiene entre las manos y susurra cabizbaja: «Me siento sola, perdida,  como aquel día  ¿recuerdas, mamá? Cuando era niña, en el pinar,  y  aunque no dejaba de llorar sabía que tú me encontrarías,  pero ahora…»  —calla un momento y  moviendo suavemente la arena con la mano continúa diciendo: «Tengo mucho miedo, miedo de que nadie venga a buscarme, y no sé cómo, pero creo…  que he olvidado el camino de regreso a casa; dime… ¿cómo lo voy a encontrar, ahora que te has ido?»    
Se ha quedado en la playa hasta la puesta de sol. Las primeras estrellas apuntan desde el cielo, y -como dijera el guardián en aquel extraño sueño- mirándolas,  también ella hoy se pregunta: «¿Qué ha sido de tus sueños, Sara?»





La vida a veces puede ser muy complicada, sin embargo otras nos habla con un lenguaje claro como trazos de acuarela. El lenguaje que Sara habrá de descifrar  a través de un sueño recurrente, para encontrar su camino, perder el miedo a vivir, recuperar  la ilusión, y amar… atreverse a amar de nuevo,  como la más grande aventura.

            «Siempre hay que escuchar al corazón.  Yo lo ignoré, lo acallé, lo dejé prisionero en el fondo de un profundo pozo o en el rincón más oscuro de un olvidado Trastero;   sin aire,  sin luz, sepultado allí, moró.
            «¿Qué es ese Trastero de mis sueños?»  —pregunté una tarde a Carlos.   
            «Esta cabecita tuya llena de musarañas» —me contestó riendo—. De todo encierro hay que salir por piernas, a gatas, a rastras;  ¡salta! ¡Grita! Busca ayuda si hace falta. Déjate tirar, empujar, aupar,  ¡sal de tu encierro!  Date una nueva oportunidad,   que la vida pasa   y no espera por nadie…  que la vida por tu puerta de largo va a pasar.»

EL TRASTERO -novela-